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Géza Csősz
(Hungria)
Solo tenía 4 años cuando conseguí mi primera cámara oculta. Con
9 tuve la oportunidad de observar el milagro: después de la
exposición la imagen de mi madre apareció en el folio blanco
flotando en una especie de líquido. Desde entonces, adoro el
olor del revelador y del fijador. Incluso hoy es un gran placer
para mí experimentar el proceso químico durante el cual los
extractos de hojas de metal forman una imagen.
“Sombras blancas y negras y pensamiento blanco y negro. Las
fotografías de Géza Csösz te impresionan de una manera muy
simple. Cuenta la historia con la luz: La luz, que es el método
fotográfico más puro y lleno de significado. Las historias
cortas, o incluso largas se forman desde el difuminado y los
ritmos claros y oscuros. Estas fotografías funcionan como los
mejores libros: captan una pequeña parte del mundo, pero lo que
sucede antes y después de eso es algo que nuestra imaginación
crea. Y como ocurre con todos los buenos libros, tenemos que
volver a estas imágenes una y otra vez, echarlos un vistazo más
de cerca, y despertar las historias una y otra vez…”
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